
Los lentes de contacto ayudan a mejorar las habilidades deportivas porque ofrecen un campo visual más amplio que las gafas, permitiendo ver hacia los lados sin obstrucciones. Al no empañarse ni moverse con el sudor o los saltos, brindan una visión más estable. Esto hace que el deportista pueda reaccionar más rápido y con mayor seguridad en actividades como correr, montar bicicleta o practicar deportes de pelota.
También mejoran la coordinación ojo-mano, porque proporcionan una visión más nítida y precisa en todas las direcciones. Al estar directamente sobre el ojo, eliminan las distorsiones que a veces producen las gafas, facilitando calcular mejor distancias y movimientos. Esto permite atrapar, lanzar, golpear o dirigir objetos con mayor exactitud.